lunes, 15 de febrero de 2016

ABRAMOS LOS OJOS

Abramos los ojos. Somos muy afortunados, puesto que en el mundo, a tu alrededor hay millones de personas con enfermedades las cuales acabarán con ellos o les impiden realizar cosas que nosotros hacemos constantemente y nos parecen aburridas.

Todas estas personas son ejemplos a seguir puesto que luchan día tras día para vencer a su enfermedad. Mientras que nosotros nos rendimos facilmente con cualquier situación que nos pasa.

Sí, somos afortunados, pero no sabemos si también tendremos alguna enfermedad a lo largo del tiempo y nos veremos en la misma situación. Por tanto valora todo lo que haces, ya sea el simple hecho de caminar, levantarte todas las mañanas, escribir, estudiar, ver, oir. Valóralo todo puesto que eres un afortunado por poder hacer todo eso.

Pero si tienes alguna enfermedad, no te rindas, nunca, lucha contra ella sin cesar demuestra que eres un ganador y apóyate en los tuyos, en tu familia, en tus amigos, en quien te quiere.

Las personas que tienen un sueño y no luchan por el básicamente por vagueza o por que creen que no es posible, que miren a la gente enferma, como lucha sin cesar, como no se hunden para vencer y conseguir sus sueños, lo que desean, y ellos tienen muchas más dificultades y aún así lo consiguen, por eso tú, no tienes excusas.

Hay gente la cual no se preocupa por más que si mismo y no piensa en los demás, -''mientras no me pase ami''-suelen decir. Esas personas, o no tienen sentimientos o no ven. Todos somos iguales y debemos ayudarnos los unos a los otros, no despreocuparnos de todo lo que según nosotros no nos influye. Al contrario, hay que solidarizarse y destruir barreras. Barreras las cuales han estado siempre y están pero si se lucha se conseguirán destruir, todo por la humildad y generosidad.

También solemos pelearnos con los demás y hacer un mundo de todo. Eso no es así. No merece la pena enfadarse por cosas las cuales en verdad, no son nada. Hay que unir, no separar, no vivas toda tu vida enfadándote y peleando, quiere y se querido, da y recibirás, pero no des dolor y rencor pues eso obtendrás.

Para despedirme quisiera decir que vivimos en un mundo sin igualdad, pero que nosotros podemos cambiar. Que debemos valorar todo en esta vida. Que hay que dar amor y generosidad y, que hay que unir y amar, ayuda a los demás, lucha por lo que quieres y valora que tienes.